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España, país de toros… y olé |
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escrito por RGAlmazán
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Se ve que no nos basta con las corridas. Hay que superar esa barbaridad y añadir más crueldad, que somos muy machos. Así es que, añadamos al sadismo de la “fiesta nacional” algunos eventos en los que se trata de “jugar alegremente” con toros.
Sin ir más lejos, ayer a las once de la noche se ha celebrado la fiesta del toro embolado de Medinaceli. La cosa es tan sencilla como “dulce”. Se ata un toro a un palo y una vez inmovilizado, se le ponen una bolas en los cuernos, a continuación se le prenden las bolas y se prende un círculo de fuego alrededor del toro. Y cuando está rodeado de fuego y con los cuernos ardiendo se le suelta. Y entonces el pueblo muestra su algarabía, gritando y riendo al ver al toro sufrir. ¡Que alegría!...
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