¿Podemos estar seguros?

Iglesia, Religión y otras cosas de comer, Ley de matrimonios homosexuales, Política (general), Sociedad Junio 6th, 2005

Hace unos días me hacía eco de un post que circulaba por la red, en el que se utilizaban los mismos argumentos que se están empleando para denostar los matrimonios homosexuales, cambiando los protagonistas por sus contrarios y abogando por autorizar las bodas entre católicos a pesar de que a algunos el catolicismo les parezca una aberración… Si no recuerdan el post, lo pueden encontrar aquí.

En los comentarios, César me hacía notar que la cuestión no es tan simple, pues depende del punto de vista de cada cual. El comentario original lo pueden encontrar aquí. Con su permiso, reproduzco a continuación su respuesta a mi post:

No es tan sencillo como una simple homofobia. Los que somos creyentes (yo por ejemplo como protestante, no católico) tenemos una visión distinta.

Desde un punto de vista ateo, en la que el hombre está aquí por mera evolución, el mundo es intrascendente, por lo q lo importante es vivir aquí. Desde ese punto de vista el hecho de que los católicos o los protestantes estemos en contra del “matrimonio” homosexual es mera discriminación.

Pero para un creyente (incluso gente atea con moral conservadora) no deja de ser una afrenta que tratamos de evitar.

César

Al margen de que no dice para quien es una afrenta el matrimonio homosexual (deduzco que para el colectivo al que pertenece), el comentario me parece de la suficiente relevancia como para dedicarle un post, pues creo que dice cosas lo bastante intersantes como para responderlas con más detenimiento y abrir un debate al respecto.

Para empezar, me parece interesante que haga constar que se trata de puntos de vista distintos. De entrada, ya es refrescante que alguien te hable, honradamente, desde su punto de vista y no desde la verdad revelada (ya sea por el partido o por la comunidad o colectivo de turno).

El problema, es el siguiente: ¿cómo podemos estar seguros?¿Cómo podemos saber quien tiene razón? Él hace muy bien (aunque imagino que inconscientemente, que a éstas alturas ya sabemos de qué pie cojea cada uno, y si me equivoco me lo dices) en plantear el debate en términos de diferentes puntos de vista, en los que nadie va a tener razón, porque son únicamente opiniones, y todas son igualmente válidas.

Ahora bien: un católico, un protestante, un judío, un musulmán o un ateo pueden tener todos unas convicciones muy fuertes, unas creencias muy firmes, pero en el fondo, la cuestión es: ¿pueden estar completamente seguros de no equivocarse? ¿TODOS pueden estarlo? Por poder pueden, pero es evidente que unos deberán estar equivocados para que otros tengan razón. La pregunta es ¿quien? No lo sabemos. No podemos saberlo. No existe ningún método ni empírico ni científico para saber cual de las distintas religiones o filosofías de vida es la correcta, o siquiera si alguna de ellas lo es.

Por lo tanto, creo que lo más justo, puesto que no podemos verificar quien tiene razón, es pactar unos mínimos de convivencia, entre los que se encuentra el respeto y la tolerancia al que no piensa y siente igual que nosotros. Mientras no se me demuestre que estoy equivocada, prefiero pecar de tolerante que de lo contrario. Con el tema del matrimonio gay, lo mismo: mientras no se me demuestre que Dios existe y no quiere que los homosexuales se unan en santo matrimonio civil, por mí, pueden hacer lo que quieran. Llegado el día del juicio, prefiero que se me acuse de haber sido tonta, que de haber sido cruel. Seguro que el castigo es mucho más leve.

Igual que no sabemos si Dios aceptaría a los homosexuales en su Iglesia, ni si estaría de acuerdo con lapidar a las adúlteras, tampoco podemos saber a ciencia cierta si somos los heteros los que estamos equivocados. Lo que voy a decir es una burrada, lo sé, pero ¿cómo podemos estar seguros de que realmente no son los homosexuales los elegidos de Dios? ¿Quien nos asegura que el plan no es que la humanidad se autodestruya, de una forma o de otra? Ocasiones no nos han faltado: desde la peste bubónica hasta la bomba atómica, ocasiones para terminar con la especie humana hemos tenido a patadas. Quizá sea ése El Plan, y después de nosotros tenga que venir una raza superior. Lara comentaba también que si en unos años todos somos homosexuales, la especie humana se extinguiría, y tiene razón. A lo mejor es de éso de lo que se trata. La cuestión es: ¿podemos estar seguros?

Podremos echarle más o menos sentido común al asunto, pero con nuestras pobres mentes humanas difícilmente llegaremos a concebir lo que se haya escrito en El Plan Divino. Quizá estamos todos equivocados, y estamos perdiendo el tiempo. O quizá no haya ningún plan, y lo único que exista son nuestros prejuicios de seres mediocres.

Yo sólo sé que no estoy segura de nada.

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